Páginas

sábado, 26 de julio de 2014

De Redes y Relaciones

“Un Pájaro posado en un árbol,
nunca tiene miedo a que la rama se rompa,
porque su confianza no está en la rama,
sino en sus propias alas…” (Anónimo)


No cabe duda que estamos en la era de la comunicación, de los avances tecnológicos y científicos… la duda está en ¿para qué nos ha servido? Ciertamente no se trata de poner en tela de juicio el progreso de nuestros tiempos, en comparación con otras épocas, hoy más que nunca tenemos la facilidad de comunicarnos con alguien que se encuentra a miles de kilómetros en tiempo real y de forma muy clara, podemos pasar incontables horas frente a un monitor o un televisor, cada vez recibiendo más información.

Pero a pesar de las ventajas que nos ofrece la tecnología, cada día hay un índice mayor en desintegración familiar, violencia doméstica, infidelidad, depresión y suicidio. Entre más posibilidades de comunicarnos tenemos hoy en día, menos lo hacemos.

Las relaciones sociales se han vuelto más complejas con el tiempo, las facilidades y comodidades con las que vivimos nos han expuesto a un mundo ilimitado de posibilidades, donde mantener una relación estable de cualquier tipo (afectiva, laboral, de convivencia, etc.), es todo un reto.

¿Qué está sucediendo?

Los factores para que estas problemáticas sociales vayan en aumento son muchos, sin embargo uno de los más importantes es la percepción errónea de las relaciones sociales. Cómo una vez dijo el filósofo Aristóteles: “El ser humano es un ser social por naturaleza”, por lo que es de esperarse que gran parte de los problemas de las personas tengan que ver precisamente con los demás…

"Una relación sana y certera comienza por una comunicación abierta y sincera"
Esperamos que los demás se sincronicen con nuestras necesidades – o necedades -, usamos el concepto de confianza como sinónimo de chantaje, cómo estas frases que cada vez resultan más comunes : “¿Cómo puedo confiar en ti, si no me cuentas esto…?”, “O ¿Estás de acuerdo con ella o conmigo?”, “¿De qué lado te pones?” etc.
Necesitamos de otras personas, de su compañía, apoyo, cariño, confianza, enseñanza, etc. No obstante, la idea de los cuentos de hadas de encontrar a “un alma gemela” que nos comprenda y casi pueda leernos la mente, ha impedido que seamos capaces de relacionarnos maduramente con otras personas, por lo que nuestras relaciones cada vez se hacen más superficiales, lo “Light” es la moda. Una relación light es un lazo fácil de romper, una amistad desechable, y las redes sociales nos dan aún más facilidades, pues en un click puedes hacerte de muchas amistades o eliminar a quién gustes. Y fuera de la pantalla también las relaciones se vuelven efímeras, es como si al entablar una relación y crear un “lazo de confianza”, hubiéramos perdido nuestras piernas para sostenernos, esperando que el otro individuo nos sostenga enteramente.

En cualquier relación es esencial ese clima de seguridad y afecto, establecer una sólida confianza, pero eso no tendría por qué significar, que el día que nos fallen, saldremos descalabrados… Si buscas una relación que sea tu muleta, probablemente hasta en un 99% saldrás defraudado y decepcionado.

En todo caso, será mejor aprender a confiar en nuestras propias capacidades, en buscar nuestro equilibrio interior y vivir cualquier relación desde una perspectiva más clara y honesta, donde nos quitemos de chantajes emocionales y de falsas “lealtades”… Busquemos lo mejor de las personas, ayudemos y colaboremos con quienes nos rodean, esforcémonos más por tener relaciones de calidad y no de cantidad.

Despleguemos las alas igual que un ave que no culpa a la rama por caerse, ni le guarda rencor por no soportarle.

* Este artículo es una colaboración directa de Psic. Lizbeth Rivas D

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

COMENTA y EXPRÉSATE, TU OPINIÓN ES IMPORTANTE...

Botones compartir "Share this"

ARTÍCULOS MÁS LEÍDOS