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martes, 12 de agosto de 2014

Claves para que tus hijos logren una Madurez Afectiva



El día de ayer asistí a la Conferencia de un ponente argentino llamado Juan Assirio, decía cuan importante es educar a alguien y ayudarle a perfeccionarse cuando más lo necesita; en este ámbito hacía referencia a la importante tarea de los padres de familia como agentes educativos.

Hace muchos años la educación familiar no se comparaba en importancia con aquella que se recibía por parte de los maestros, ya que eran considerados como personas de gran sabiduría, ellos eran quienes tenían en sus manos el poder de la educación; sin embargo desde hace aproximadamente 40 años esto ha ido cambiando, y la educación por parte de la familia se considera actualmente como una gran influencia, ya que es la que mayor peso tiene en el desarrollo de un ser humano desde su nacimiento.

Antes de continuar debemos establecer el significado de:
  • Afectividad: Capacidad que tiene una persona de reaccionar ante cosas, sucesos y circunstancias.
  • Sentimientos: Estado afectivo del ánimo menos intenso que las emociones pero con una duración más larga.
  • Emociones: Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa que va acompañada de cierta reacción del cuerpo.
  • Pasiones: Estado afectivo muy intenso y de larga duración.
  • Madurez afectiva: Equilibrio emocional que nos va a ayudar a conectar mejor con los demás, a establecer relaciones sanas, expresar sentimientos abiertamente y sobre todo a lograr un equilibrio interior que se va a reflejar posteriormente en nuestra conducta.
Ahora bien, ¿Cuál es la clave para lograr que nuestro hijos sean maduros afectivamente?
Primero que nada nosotros debemos ser su ejemplo. Por lo que mantener una buena relación con ellos es algo que facilitará el camino. Después, escucharlos atentamente, dialogar y acompañarlos en este camino de la afectividad.

“Si logramos hacer niños, adolescentes y jóvenes maduros afectivamente, 
lograremos un mejor mañana”
Los pasos a seguir son:
  1.  Identificar sus propios sentimientos, emociones y pasiones.
  2.  Ponerle un nombre a lo que sentimos para poder expresarlo.
  3.  Decidir qué hacer con lo que estamos sintiendo.



Más adelante ahondaré en algunos aspectos como la comunicación familiar y los estilos educativos paternos. Espero lo disfruten!

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