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jueves, 14 de agosto de 2014

Efectos Psicológicos de la violencia de Género (Parte I): El síndrome de la Mujer Maltratada

No es frecuente que una persona admita y reconozca que sufre de violencia, especialmente cuando las agresiones se pueden justificar como un: “carácter explosivo” o un “fuerte temperamento” que es parte de la personalidad de la pareja y que por lo tanto “es normal”.

En estadísticas publicadas por el instituto de la Mujer se menciona que solo dos de cada diez mujeres han hecho algún tipo de denuncia después de sufrir violencia en la pareja (13.6%), de estas, la mayoría son mujeres que ya habían pasado por una separación o divorcio, le siguen las mujeres casadas y que se saben protegidas por la ley y en menor proporción las mujeres en unión libre o en noviazgos informales. 

violencia de genero

Las herramientas que brinda el marco legal sobre el tema de la violencia de género, quedan obsoletas cuando la mujer prescinde de ellas y no las solicita, por lo que ciertamente resulta importante fomentar la denuncia y la solidaridad social para vencer esta problemática.

No obstante, es difícil convencer a una “buena esposa” de hacer algo contra su marido, o a una “novia enamorada” de denunciar el maltrato de su novio.

Más no se trata de condenar la abstinencia a denunciar, sino de buscar las formas que motiven a salir de tal situación sin sentirse doblemente presionada (por la agresión recibida de la pareja y por otro lado la presión social que le exige actuar).

Hay muchas razones por las que una mujer soporta el maltrato, y este hecho no demerita su fortaleza.
Síndrome de la mujer maltratada

Síndrome de la mujer maltratada de Lenore Walker
A veces, tolerar el maltrato, es un efecto más de la misma violencia...

En 1970, la dra. Lenore Walker introdujo el termino de “síndrome de la mujer maltratada” como una forma de ayudar a las mujeres a explicar sus experiencias con los malos tratos con el fin de poder formar una defensa en los juicios penales. Poco después publicó su libro con el título: “Síndrome de la mujer maltratada” en el cual expuso una serie de etapas que caracterizan este síndrome.

  • Primer etapa: Negar a los demás y a sí misma que existe un problema en la relación y creer que el episodio de violencia es un incidente aislado.
  • Segunda etapa: La culpa, los malos tratos se han convertido ya en algo normal y aunque la mujer los reconoce, piensa que es ella quien tiene la culpa.
  • Tercera etapa: El esclarecimiento, se alcanza cuando la mujer maltratada deja de responsabilizarse a sí misma de la situación y reconoce la culpa de su maltratador. La mujer no deja la relación, pero busca ayuda para su pareja y tiene la esperanza de que cambie.
  • Cuarta etapa: La responsabilidad es la etapa final del síndrome de la mujer maltratada. En ella, la mujer asume la realidad con respecto al maltratador y se da cuenta de que el problema queda fuera de su control. Ya no dispone de excusas para justificar los abusos y comienza a tomar medidas para dejar la relación.

No obstante, no todas las mujeres llegan a las ultimas dos etapas del proceso que plantea la Dra. Walker, y ella misma lo explica a detalle cuando habla de la “indefensión” de la mujer ante la situación.

Cristina Vila (1987), también habla al respecto, aunque ella utiliza el termino de “Síndrome de la mujer golpeada” y explica una serie de afecciones que produce la violencia en la mujer:

Se ha comparado las condiciones de la vida cotidiana de las mujeres maltratadas con las de las víctimas de los campos de concentración. La violencia es una forma de control que inhibe la libertad y dignidad de quien la padece. La mujer en esta situación vive aterrorizada, su vida y la de sus hijos se encuentra totalmente sometida a las órdenes y deseos de él”.

  • Frecuentemente se siente aislada, dependiente de ese hombre.
  • La denigración y humillación de la que es víctima debilita su autoestima.
  • Sufre un proceso de deterioro mental, al grado que después de unos años de soportar, ella misma duda de su salud mental.
  • El hecho de aguantar el maltrato la puede llevar a percibirse más como una cosa que cómo una persona, una herramienta del hombre, un accesorio o un objeto más de la casa (proceso de cosificación).
  • En algún momento puede sentirse capaz de cambiar las cosas con su amor y comprensión, haciendo lo mejor posible para que “su hombre” no explote (sub síndrome de sobre adaptación femenina).
  • Pueden llegar a sentir vergüenza, pero vergüenza ajena, se responsabilizan de la conducta de sus cónyuges.
  • Al ver que la situación de violencia no cambia, considera que esta haciendo algo mal y que su esfuerzo por ser la “Mujer ideal” no es suficiente.
  • Después de un tiempo, puede darse cuenta que realmente las agresiones de su pareja no dependen de lo que ella haga o deje de hacer, descubre que es una situación que se le escapa de las manos, por lo que se abandona y deja de luchar (Síndrome de la indefensión aprendida).

Para que se considere que una mujer sufre del síndrome de la mujer maltratada debe haber atravesado al menos por dos ciclos de violencia, donde se observan tres fases que se repetirá continuamente una y otra vez:

1. DE ACUMULACIÓN DE TENSIÓN: Se produce un clima de creciente ansiedad y hostilidad en la relación, comienza a descubrir que su pareja tiene un carácter fuerte y agresivo.

2. EPISODIO AGUDO: Toda la tensión explota en episodio de violencia intenso, que puede variar en grado de gravedad desde una bofetada o empujón hasta el homicidio.

3. LUNA DE MIEL: Caracterizada por el arrepentimiento del hombre que promete cambiar. Esta etapa es generalmente la que mantiene a la mujer en la relación durante las primeras muestras de agresividad.

La adaptabilidad es una características sobresaliente de la humanidad, por ello una mujer puede llegar a adaptarse a ese medio hostil, ya sea por necesidad, temor o sometimiento, hasta llegar a un punto en que cualquier salida posible queda anulada desde la vista de la mujer (el panorama se vuelve tan sombrío que no se ve nada más). Por tal motivo sería importante considerar que para hacer frente a la violencia de género y a sus efectos, un paso fundamental – además de reconocer la violencia – es solicitar ayuda, primeramente apoyo psicológico.

La violencia de género es un tema delicado, no permitas que haga de tu vida un infierno, si te sientes identificada con alguno de los signos aquí expuestos, busca ayuda.

Síndrome de la mujer maltratada



Fuentes de consulta:

Walker, Lenore E. A.
El Síndrome de la mujer maltratada
Editorial Desclée de Brouwer, S.A., 2012 – 688 pages

Vila, Cristina
Violencia familiar: Mujeres golpeadas. II.
Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Comisión la Mujer y sus Derechos, 1996 – 69 pages


* Este artículo es una colaboración directa de Psic. Lizbeth Rivas D.

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