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lunes, 16 de febrero de 2015

A dormir se ha dicho (Parte II)

En la publicación anterior, hablamos de los beneficios del sueño en las personas, sobre todo en los niños. También es importante recordar que el sueño, como hábito, al igual que comer requiere su propio aprendizaje.
Pero ¿cómo lograrlo?

RUTINA DE SUEÑO
Establece una rutina de sueño consistente (puedes incluir las actividades que gustes o cambiar el orden, lo importante es que sean actividades que relajen y le permitan ir a la cama tranquilamente. Ésta puede consistir en:
  • Establecer un horario fijo para ir a la cama
  • Cenar
  • Lavar dientes
  • Dar un baño
  • Dar un pequeño masaje o “apapacho” mientras le pones o se pone la pijama
  • Contar un cuento, cantar una canción o platicar algo que te agrade de tu hijo(a)


¿CUÁNTO DEBE DORMIR MI HIJO/A?
La cantidad de sueño en niños muy pequeños es variable. Cada niño es único. Sin embargo, hay un patrón característico de sueño, como la reducción de las siestas diurnas, y los patrones de despertar nocturno. 
EDAD
HORAS DE SUEÑO APROXIMADO (INCLUYE SIESTAS Y SUEÑO NOCTURNO)
1 SEMANA
16 HORAS
3 MESES
15 HORAS
6 MESES
14 HORAS
1 – 3 AÑOS
13 – 14 HORAS
4 -5 AÑOS
12 – 13 HORAS
6 – 8 AÑOS
11- 12 HORAS
9 – 12 AÑOS
10 HORAS

TRASTORNOS DEL SUEÑO
Los factores que influyen para que el niño desarrolle trastornos del sueño pueden ser: la locomoción independiente y el compartir cama con los padres, el desarrollo cognitivo, la aparición de los miedos nocturnos, el papel de los objetos transicionales, la ansiedad como reflejo de problemas en apego, y la resistencia de acostarse de los preescolares como demostración de su autonomía. Sin embargo, de todos los anteriores, el que con más frecuencia puede fallar es el de los hábitos incorrectos.

Los niños que se despiertan constantemente por la noche y reclaman la presencia de los padres para dormirse, requieren una reeducación en el sueño. De ahí, la importancia en adquirir buenos hábitos desde pequeños.

RECOMENDACIONES
  • No dormirlo en brazos, ni acostarlo completamente dormido, excepto lactantes menores de 4 meses.
  • No dormir en la misma cama que los padres.
  • Dormirlo en su habitación a partir del cuarto mes de vida.
  • Establecer una rutina consistente de sueño.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

Rodríguez, A. S., & García, B. R. (2005). Hábitos de sueño en la revisión del niño sano. Bol Pediatr, 45, 17-22.

Gracias por haber visitado nuestro blog Psicólogos en Puebla, un espacio donde podrás encontrar información y orientación; pero también podrás compartir dudas, comentarios y sugerencias. Recuerda que semana a semana, estaré escribiendo temas de interés actual respecto a Psicología Infantil. No te los pierdas y ¡Hasta la próxima! 

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